El voluntariado: un pilar para la vida y la profesión

Flor Lanter

119“Siempre dicen que cuando uno ingresa como voluntario es un voluntario herido, hay algo que uno quiere arreglar de su vida y que busca arreglarlo a través de situaciones más graves”. Es por eso que ingresó a la Fundación Manos abiertas en el Hogar de Niños José Bainotti.

El cansancio no se refleja en su rostro. A los problemas cotidianos los deja de lado. Con una sonrisa dibujada en su cara llega todos los martes a las 18 al hogar. Su único objetivo es alcanzar aquello que la gratifica día a día: encontrarse en el otro. “El otro” son los niños que están temporalmente bajo guarda judicial. Hasta las 22 está en permanente contacto con ellos, jugando y cuidándolos.

Pero su misión en Manos Abiertas no dura sólo 4 horas. Con mucho amor y responsabilidad, acompaña y sostiene la misión educativa en la Escuela Nuestra Señora del Valle, que pertenece a la misma obra.

Florencia Lanter se recibió de periodista en el CUP y actualmente está en proceso de tesis de la Licenciatura en Comunicación Social. El voluntariado y la profesión se complementan en su vida. Ella es coordinadora del área de comunicación en su obra, a través de lo que dentro del hogar llaman “NotiHogar”, un espacio en donde se presentan las principales noticias sobre los niños y la organización en general.

La organización, además, le dio la posibilidad de incursionar en la locución, formando parte de un programa en Radio María en el que transmitía la tarea del voluntariado. A partir de allí, comenzó a  trabajar con su voz y hoy está cursando el último año de la carrera de Locución Nacional.

“Comprendí que lo que me llevo cada día de la Fundación Manos Abiertas es más de lo que dejo y por eso empecé en 2008 y nunca más me fui. Creo que van a pasar muchas cosas y lo que nunca voy a abandonar va a ser el Hogar de Niños.”, dice segura a 7 años de haber ingresado en la organización.

Micaela Maniás

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