Ser periodista en la vida

Marcos Villagra

Ansioso esperaba sus tan merecidas vacaciones. Era Julio de 2015 y sólo faltaba un mes para comenzar una aventura por Europa con sus amigos. Todo estaba preparado para recorrer el continente durante dos meses. El itinerario que tenía le detallaba lo que haría día por día. Sin embargo, había algo que no se encontraba en el plan y que él descubriría por sí mismo.

Llegó Agosto y, con mucho entusiasmo, emprendió su viaje. El momento del descanso al fin había llegado. Con mucha alegría, vivía cada momento como estaba previsto, sin saber aún cuál sería la experiencia que lo sorprendería.

Luego de unas semanas, aterrizó en Budapest, capital de Hungría. Y fue allí donde su travesía empezó a cambiar. Era 5 de septiembre. Días atrás, había estallado la crisis migratoria en el continente europeo. Principalmente sirios, pero también afganos, iraníes e iraquíes, estaban huyendo de sus países en búsqueda de un futuro mejor. Budapest era uno de los lugares desde donde esas personas anhelaban salir para encontrar asilo. Y, en ese momento indicado, él estaba allí. Sin pensarlo, comenzó a investigar la situación y decidió modificar lo que había organizado junto a sus amigos para cumplir con su deber de periodista. “Por mi cuenta fui a Keleti, la estación central de trenes de Budapest, donde estaban la mayoría de los refugiados. Me pareció que al encontrarme en la misma ciudad, pese al estar de vacaciones, no podía ser ajeno al conflicto y elegí, primero, acercarme y, después, contarlo”, expresa.

El querer involucrarse lo llevó a enfrentarse con realidades conmovedoras. A medida que pasaban las horas, iba aumentando la cantidad de historias de familias que deseaban iniciar sus vidas en otro país para salvarse de la guerra. “Muchos querían llegar a Alemania y Austria, algunos pocos, a Holanda. Aseguraban amar a su país, su cultura, su idioma, pero no les quedaba otro camino que dejar todo en búsqueda de la vida. Pedían no recordar su pasado, sino mirar para adelante. Había mujeres, hombres y niños; adinerados y pobres. Todos estaban unidos en la esperanza”, relata con tristeza.

Sus primeros medios de difusión fueron las redes sociales; a través de sus perfiles en Twitter, Facebook e Instagram iba mostrando lo que se vivía en Keleti. Luego, empezó a enviar fotos y videos a Canal 12, a donde había ingresado, tres años atrás, por medio de una pasantía del CUP. Él dejó de trabajar en ese medio antes de viajar a Europa, pero seguía teniendo un vínculo con esa institución. Para transmitir lo que sucedía en Budapest, finalmente, aprovechó  la propuesta que le ofreció Canal 12 e hizo un móvil en vivo para Córdoba. Así, logró cumplir con su objetivo de comunicar la situación que atravesaban los refugiados.

Marcos José Villagra se recibió de Periodista en el CUP en Febrero de 2012. Actualmente está realizando la tesis para finalizar la Licenciatura en Comunicación Social. Para él, los valores fundamentales de quiénes se dedican a estas profesiones son “el respeto por la verdad, la responsabilidad social y la solidaridad”. Considera que “hay que entender a la comunicación como un servicio”. La experiencia en Budapest fue para él “una vivencia significativa y un gran logro en su carrera profesional”. El trabajo que realizó en aquella ciudad reflejó la concepción del periodismo “como una profesión que ocupa toda nuestra vida y no sólo las horas de oficina”, tal como lo define Ryszard Kapuściński.

 

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